Almudena's profileEl Cuaderno de AlmulocaPhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    February 29

    Capítulo 18

     
    Día 18
    Martes, 28 de Febrero de 2006
    ..."Andaluces, levantaos, pedid tierra y libertad, sea por Andalucía libre, España y la Humanidad..." Cantando el himno de nuestra región fue como nos levantamos esta mañana. Día de Andalucía, y nosotros para no ser menos, lo celebramos en Italia.
    Así nos dirigimos al hospital a seguir con la rutina. Después de comer fuimos de compras al Lidl, eso sí, para que no nos pasara ningún trance en el camino con los autobuses, salimos bien tempranito y nos fijamos muy bien en los horarios.
    Volvimos cargados de cosas, aunque la verdad, no es que dure mucho que digamos.
    El día acabó con la tecnología, conectando en línea directa con España. 
     
                                                       .................continuará..................
     
     
    February 27

    Capítulo 17

     
    Día 17
    Lunes, 27 de Febrero de 2006
    Hoy ha sido uno de esos días en los que no hay mucho que contar. Ha sido un día normal, sin novedad. Al llegar a casa nos hemos encontrado a Ciccio, que acababa de levantarse, es que él es más nocturno.
    Para no variar mucho, seguíamos con la novedad de internet. Hoy he hablado con mi casa, y la verdad es que me ha hecho mucho ilusión contactar con la Spagna. Para no pelearnos demasiado hemos establecido unos turnos de ordenador, a ver lo que duran.
     
                                                     ....................contunuará................

    Capítulo 16

     
    Día 16
    Domingo, 26 de Febrero de 2006
    Hoy como es domingo toca día de descanso. Astro se fue de escapada solitario y nosotras nos quedamos en la casa todo el día guarreando, la verdad es que me apetecía un montón. Atención, que para comer he intentado hacer una especie de mayonesa casera, y no es porque la hiciera yo, pero no salió muy mal del todo. Para que no digan que no colaboro en las tareas domésticas (jejeje).
    Esperábamos con ansiedad que el reloj marcaran las 17 para pelearnos por cojer los ordenadores, y así lo hicimos, es la novedad. Estos días nuestro compañero de apartamento, Francesco, o para los amigos, Ciccio, no había estado por allí porque salió de viaje, así que hemos estado muy bien. Hasta hoy, que llega por la noche y todavía no sabemos cómo será la convivencia. Parece un tipo majo. Ya lo averiguaréis en días próximos.
     
                                              ..........................continuará.........................
     

    Capítulo 15

     
    Día 15
    Sábado, 25 de Febrero de 2006
    Y hoy sábado toca viajito, pero no nos hemos alejado mucho. Nos hemos ido a Siena, una ciudad no muy lejana de Perugia. Es un sitio precioso, auténticamente medieval, con las calles empedradas, una plaza enorme (una de las más bonitas del país) en forma ovalada, iglesias (para no variar) y muchas tiendas. Fijaos que hasta nos dio tiempo de ver a unos novios saliendo de una iglesia después de casados. Entramos tambiñen al monasterio de Santa Catalina y a la iglesia donde está el dedo incorrupto de ésta (como dice Astro: "que manía de cortar a cachos a los santos").
     
    En fin, que después de tanto dedo y tanto santo nos entró hambre, y en el sitio más sombrío y más frío de la ciudad nos pusimos a comer. Por supuesto el menú fue bocadillo de atún con tomate, entre otros, patatas, fruta, y de manera extraordinaria un aporte calórico con quesitos el Caserío, bueno, en este caso, el Lidl. Qué frío pasamos comiendo, incluso recuerdo que empezó una neblina que nos envolvía cada vez más. Aunque todo esto fue compensado por un reportaje videográfico tipo Gran Hermano, donde se nos vé haciendo vida normal sin tener en cuenta las cámaras. ¡El vídeo quedó muy gracioso y espontáneo!
     
    Cuando terminamos de comer necesitábamos movernos porque las manos eran que no las sentíamos, por supuesto, seguíamos sin ver el sol durante estos días. Así que para entrar en calor nos fuimos a tomarnos un capuccino y ocurrió uno de los momentos estrella de Astro. Seguro que recordaréis ese momento "podemos ir a Firenze y luego a Florencia", a lo cual le siguió una cara de gazpachuelo cortado al saber que era la misma ciudad. Bueno, son las cosas que nos pasaban porque no sabíamos ni chapurrear el idioma. Menos mal que nos reíamos de nosotros mismos. Pues listo, cafelito y a casita, que el bus salía pronto para no llegar demasiado tarde a Perugia.
     
    Por supuesto, a nuestra llegada nos pusimos a trastear los ordenadores y las líneas informáticas, porque nuestro objetivo era hacer una red interna inalámbrica (o algo así) entre los dos ordenadores y poderlos usar a la vez. Esto parece que suena bastante fácil, pero nos costó días para realizarlo, claro está gracias a  la inestimable ayuda de F.D.M. (quiere ocultar su identidad) , que nos ayudó desde España a conseguirlo: Gracias. Pffff, qué alivio. Todo lo pensado se pudo conseguir y parecíamos frikis informáticos: "que si dale a crear una red, que si acepta, que si reinicia, que esto no va, que vamos a hacerlo así...."  Un show. Pero al final parecía aquello un cibercafé, solo faltaba el olor a sudor y entregar la tarjeta E-Generation al pagar.
     
                                               ..................continuará.......................
     

    Capítulo 14

     
    Día 14
    Viernes, 24 de Febrero de 2006
    Qué bien he dormido esta noche, de un tirón y sin tener que escuchar el despertador por la mañana. Astro nos ha abandonado y ha ido a ver a unos amigos que viven cerca de aquí. Para desayunar, las niñas trajeron unos dulces típicos de Perugia, de los que sobraron de la fiesta, y así me estuvieron contando todo lo que habían hecho la noche anterior. Caundo nos acicalamos un poco nos fuimos de excursión por la ciudad, porque teníamos que ir al banco y a fichar a la comisaría, por si nos escapamos.
     
    Eso sí, el almuerzo supo a gloria, ya que compramos unos muslos de pollo y nos lo comimos al horno, jo cómo se echa de menos la comida de casa. Con Astro fui a compar los billetes de autobús para Siena, y mientras, Luz y Luna fueron a comprar el móvil de una vez por todas. Todo salió por un dineral, pero haciendo cuentas, nos salía bastante rentable entre todos. Así que esa noche ya tuvimos entretenimiento: ¡llegó la tecnología a Perugia!
     
                                                           .................continuará...................

    Capítulo 13

     
    Día 13
    Jueves, 23 de Febrero de 2006
    Esta mañana en el hospital nos han invitado a Luna y a mí a una fiesta de carnaval que la organiza la Unidad de Lesionados medulares. La verdad es que como no tenemos mucha confianza con ellos, puesto que acabamos de empezar, no me apetecía mucho, aunque mi compañera estaba dispuesta a ir fuese donde fuese.
     
    El mediodía no ha estado muy bueno que digamos porque hemos tenido una pequeña riña, un poco entre todos por el tema de las comidas, limpieza... Es muy complicado convivir con personas que no conoces más que de estar charlando en clase, y más difícil todavía el ponerse de acuerdo en las cosas del hogar. Unos quieren hacer unas cosas, otros hacen las cosas de otra manera... en fin, creo que es lo menos que puede pasar en la convivencia diaria. Al final no llegó la sangre al río, no penséis mal.
     
    Después de almorzar hemos vuelto a hacer trabajo en equipo. Astro y yo nos henos encargado de informarnos acerca del transporte a Siena, sitio al que teníamos pensado ir próximamente. La intención de Luz y Luna era de solucionar el tema del teléfono y la línea de internet, pero no sé cómo se las arreglaron que acabaron en un par de fiestas de Carnaval. Por lo visto, Luna tiró de Luz para que la acompañara a la fiesta a la que nos habían invitado, porque ésta última no quería ir ni a tiros. Así que cuando terminaron el tema del móvil se fueron a los carnavales. Luego nos enteramos que se lo pasaron genial, cantando en un karaoke y todo. Ahora me arrepiento de no haber ido porque yo cojo un micrófono por banda y no hay quien me lo quite, pero bueno, la decidión fue ésa. Entre la Macarena y el Aserejé arrasaron. ¡Viva España!
     
                                                              ..................continuará....................
    February 25

    Capítulo 12

     
    Día 12
    Miércoles, 22 de Febrero de 2006
    Llevábamos muchos días de gran emoción: entre la llegada, la casa, los viajes... por lo que las energías iban menguando, todo ello acompañado de mucho frío, muchos días de lluvia, con poco sol, y muy pocas horas de día. Creo que por eso estábamos que nos caíamos por los sofás; falta de sueño, falta de sol y falta de entretenimiento. El caso es que hoy, después de almorzar, cada uno se fue para su cama a echar la siesta. No tenía importancia este detalle de dormir, de no ser que aquella misma tarde esperábamos a la dueña del piso, (alias La Marquesa) para cobrarnos a Luz y a mi (vaya morosas). Pues bien, sobre las 16:30 llamaron al timbre de la casa, y yo, sobresaltada, di un respingo de la cama que casi me caigo. Cogí el dinero del cajón, fui corriendo a la habitación de Luz para despertarla, y el timbre seguía sonando. "Niña, despiértate, que está aquí la Marquesa, corre". Asustada se tiró de la cama, y yo, muy dispuesta, todavía con la sábana pegada en la cara, abrí la puerta. Y allí me la encontré, a la dueña, con ese abrigo de bisón que llegaba hasta el suelo, con su perrito yorkshire en la mano y con una amiga como acompañante. No tuve palabras al ver tal situación, así que le dije lo primero que se me vino a la cabeza: "entrate, entrate y sentate". Desde ese momento sabía que cualquiera se podía reir de mi por ese italiano que salía de mi boca. Una vez que la invité a que entrara en la casa, volví para rescatar a Luz, hacer cuentas y cambiarnos una y otra vez los billetes de mano: "toma, que yo pago menos, que no, dame esto y yo te doy lo otro". No estábamos demasiado lúcidas  para hablar de dinero. Bueno, pues al final de todo, pagamos nuestra deuda, y la mujer se fue tan contenta.
    Eso sí, cuando se fue y volvíamos a ser nosotras mismas y no unos zombis durmientes, nos reímos un buen rato de todo esto. Una de las mejores anécdotas de todo el viaje.
     
    Para relajarnos un poco nos tomamos un té en casa y estuvimos comentando el tema de internet. Aquí en este país hay pocas posibilidades de tener internet a buen precio, pero nos comentaron algo de navegar por la red mediante telefonía móvil. Como no sabíamos cómo iba el tema, fuimos a preguntar a la tienda, y después de hacer cuentas, decidimos comprar todo el kit: teléfono móvil de última generación y tarifa plana para enganchar internet. De alguna forma había que comunicarse con España. Y así lo hicimos.
     
                                                    ....................continuará....................
     

    Capítulo 11

     
    Día 11
    Martes, 21 de Febrero de 2006
    Cada día en el hospital estamos mejor: nos estamos acoplando a la forma de trabajo en este país. Se hace un poco complicado por el tema del idioma, pero se va entendiendo algo. Cuando salimos acabamos de almorzar, estuvimos otra vez de papeleos; que si en el banco, luego en la Universidad, a la comisaría... vamos, que nos dimos un buen paseíto por la ciudad.
     
    El aburrimiento nos estaba cegando estos días, porque el tiempo es bastante malo, por lo que no nos apetece mucho salir. Por eso, nos pusimos manos a la obra para comprar una baraja de cartas. Por lo que se ve, los italianos no deben jugar mucho a los naipes, porque no las encontrábamos por ningún sitio. Al final, en un estanco, y nos costó una pasta; pero si aquí te vas a un chino y las hay de póker, española, de pokemon, de la familia... Lo que es la cultura tradicional.  En fin, que nos pasamos toda la tarde jugando, muy entretenidos con las cartas.
     
                                                            .............continuará.................

    Capítulo 10

     
    Día 10
    Lunes, 20 de Febrero de 2006
    Tuvimos una mañana muy tranquila en el hospital, ya comenzábamos a tratar a los pacientes. Para almorzar, Luna preparó unas lentejas que sabían a gloria. Menos mal que de vez en cuando nos zampábamos un plato de comida tradicional casera española, que no todo es comer pasta y pizzas.
    Para quemar calorías, decidimos limpar un poco la casa. Empezamos por los baños: para ello nos pusimos ropa de faena, y con un par de trapos, un bote de lejía y unos guantes de goma, lo dejamos todo reluciente; suelo, azulejos, ducha, cortina... La verdad es que hacía falta una limpieza como esa, porque por lo que se ve, allí no se limpiaba desde hace tiempo, y como comprenderéis, un poco de repelús sí que te da cuando te estás duchando y de repente sientes que te toca esa cortina llena de moho y no sabes donde meterte. Pues por esa razón fue por la que limpiamos.
     
    Como estábamos un poco aburridos después de dejarlo todo como los chorros del oro, pues decidimos ir a un super a comprar algunas cosillas y dar una vuelta, y así aprovechar y contactar con la Spagna a través de internet.
     
                                                      ..................continuará.....................

    Capítulo 9

     
    Día 9
    Domingo, 19 de Febrero de 2006
    Primer viaje. Para empezar a movernos por el país, decidimos hacerlo por lo más cercano: Asís. Pueblo famoso por el santo que vivió y trabajó allí: San Francisco. Hasta allí llegamos en autobús, con bastante frío que hacía, y con mochlla en mano estuvimos viendo todo el pueblo. Incluso escuchamos misa en la Iglesia de San Francisco, y eso que todavía no manejábamos el italiano. La verdad es que el sitio era precioso, todo empedrado, con calles llenas de adoquines, casas antiguas, fuentes, plazas, iglesias, y una fortaleza medieval desde donde se divisaba toda la zona. Como no, no nos pudimos resistir en comprarnos un pastelito, porque aquel olor no pasaba desapercibido.
     
    Almorzamos como si de un pic nic se tratara: en el césped, con bocadillos  y algo más de picar comimos de maravilla. Con eso pudimos coger fuerzas y seguir con la visita. Por supuesto, no faltó reportaje fotográfico durante todo el día.
    Ya volvimos agotados a casa, pero estábamos muy satisfechos del primer viaje que hicimos. Teníamos que repetirlo.
     
                                                         .....................continuará...................
     

    Capítulo 8

     
    Día 8
    Sábado, 18 de Febrero de 2006
    Día de colada. Como somos jóvenes independientes debemos hacer de todo, como por ejemplo, las tareas del hogar. Pues así fue el día de hoy. Primero Astro puso un par de lavadoras, y mientras se ponía en marcha, lo acompañé para ir a comprar un tendedero al super y tender esa pila de trapos que teníamos para lavar. Mientras, Luz y Luna fueron a compra algo de carne para comer, porque en estos días no hemos comido muy bien que digamos.
     
    Había un poco de discrepancias sobre el tema de limpieza: que si nos dividimos en grupos, que si hacemos un horario, que si vamos rotando... muchas ideas pero luego nada de nada. No es que no limpiáramos, pero nos lo tomamos con calma. Para ponerme un poco al día del resto de mis compañeros, ordené y aclimaté mi habitación a mi manera, deshaciendo mi maleta, sacando mis objetos personales, entre los que se encontraba el muñequito de E.T., al cual le tenía un gran afecto, y del que tenemos grandes recuerdos. En más de una ocasión, nos sentíamos como ET, buscanso "mi casa", "mi teléfono".
     
    Como es fin de semana, decidimos ir a un centro comercial (¡qué marcha!) ,aunque como siempre, no pudimos demorarnos demasiado por el tema de horarios. No os creáis que el centro comercial era como los de aquí. Allí había unas cuantas tiendas de ropa, un supermercado y poco más. Daba un poco de lástima. Eso sí, por la noche estábamos encantados por preparar nuestro primer viaje: Asís, donde íbamos a ir al día siguiente. 
     

    Capítulo 7

     
    Día 7
    Viernes, 17 de Febrero de 2006
    Como es viernes no tenemos clase, y os explico el por qué. Creo que es porque somos más chulos que nadie y más frescos que una lechuga. Resulta que el día de la presentación con nuestro coordinador le fuimos con el rollo que los viernes teníamos clase on line con España, y que por esa razón no podíamos asistir a las prácticas, así que nos dieron los viernes libres para "estudiar". En realidad no estábamos mintiendo del todo, puesto que durante nuestra estancia debíamos hacer un par de trabajos y entregarlos antes de llegar a Málaga. El resultado, pues, fue un día libre a la semana.  
    Aprovechamos muy bien la mañana porque hicimos trabajo en grupo. Estuvimos de papeleo entre el banco y la Universidad, ah, y algo muy importante: comprar edredones porque nos estábamos helando de frío con una sabanita y un plumón por encima.
     
    Después de almorzar se nos ocurrión ir a hacer la compra general, y como la economía no estaba muy boyante, nos fuimos al Lidl. La tarde empezó bien, con algunas diferencias entre lo que comprar y lo que no, pero vamos, lo más normal del mundo porque ir a comprar cuatro personas y que cada uno coja lo que quiera es un poco complicado ponerse de acuerdo. Al final acabamos con un carro lleno de cosas, algunas necesarias y otras absurdas. Lo mejor de todo fue la vuelta a casa. Nosotros estábamos acostumbrados a que en nuestro país, los supermercados cierran a las 10 de la noche. Pues aquí en Italia se ve que se van a la cama mucho antes, porque a las 7 de la tarde todos los comercios cerraban. Claro está, nosotros pecamos de ignorantes , y así cuando nos quisimos dar cuenta nos estaban cerrando el super. Pero lo fuerte fue después. Cuando salimos a la calle en busca del autobús descubrimos que a esa hora no pasaba ninguno por allí. Si a eso le sumas que cada uno llevaba como 8 bolsas repletas de comida, más una caja llena de litros de leche, y para colmo un cartón de huevos, la cosa se ponía fea. Pero bueno, al mal tiempo buena cara, y eso hicimos, reirnos un ratito de nosotros mismos, que viéndonos en esa situación nos sentíamos dejados de la mano de Dios. La solución: andar un poquito, coger tres autobuses diferentes con la compra a cuesta y llegar a casa muertos de frío. Así fue nuestra primera compra, no estuvo mal, ¿verdad?.
     
                                                    ....................continuará...................

    Capítulo 6

     
    Día 6
    Jueves, 16 de Febrero de 2006
    Hoy ha sido uno de esos día de los que más nos acordamos actualmente. Por la mañana salimos para las prácticas desde nuestra nueva casa, que nos pillaba muy bien porque solo teníamos que subir una inclinada cuesta para encontrarnos la parada del autobús. Digo que es para recordar ya que hoy nos hemos paseado gratuitamente por toda la ciudad y durante todo el día. Os comento: resulta que al salir del hospital, como todavía no conocíamos muy bien el recorrido de los autobuses y los horarios, nos montamos en el primero que pillamos que iba dirección centro. Pues bien, sí iba dirección centro, pero lo que no sabíamos es que también pasaba por todos las aldeas de alrededor de la ciudad y que tardaba en llegar a nuestro destino hora y media. Pero bueno, nos sirvió para conocer toda la zona y para echar una cabezadita. Así llegamos a la casa para preparar nuestro primer almuerzo en ella. Como no podía ser menos, comimos macarrones, muy adecuado a la gastronomía italiana.
     
    Nuestro plan de la tarde se vio un poco modificado por las circunstancias, otra vez por el denominado MEB. Os explico, el MEB coincide con las siglas del llamado Movimiento En Bloque. No se trata de ningún partido político, ni de un grupo de música ni de la marca de una empresa de telefonía móvil. Se trata de dejarte llevar por el resto de la gente que te acompaña. Por ejemplo; en el caso de querer coger un autobús para llegar al centro, uno de nosotros dice: "venga, este bus nos lleva al centro", y los demás hacemos el MEB, asentimos vigorosamente y nos montamos rápidamente en él. El resultado: de nuevo hora y media para llegar e nuestro destino, pasando, eso sí, por los alrededores de Perugia. Bueno, por lo menos esta vez lo vimos anocheciendo. Después de todo, aparecimos en el centro, y un paseo que debía durar 10 minutos, duró 9 veces más. He de deciros que es Movimiento en Bloque nos acompañará en todo el viaje. Una vez allí estuvimos navegando por la red en el cibercafé y así pudimos contactar con España para que todos supieran que estábamos fenomenal.
     
                                                 ......................continuará....................
    February 23

    Capítulo 5

     Día 5
    Miércoles, 15 de Febrero de 2006
    Hoy ha sido el primer día de prácticas clínicas. No hemos venido a Italia para estar todo el día de cachondeo ni para estar viajando por ahí ni para estar de parranda, sino que nuestra estancia allí estaba dirigida a aprender la profesión de Fisioterapeuta. Desde el Albergue salimos para coger el bus e ir al hospital, bien tempranito y con bastante frío en el cuerpo. Para empezar bien el día, lo mejor es iniciarlo con una gran anécdota, y como no podía ser menos, la hay. Estábamos los 4 tontos (sí, digo bien, tontos) esperando en la parada del autobús y mientras venía mos dedicamos a mirar los horarios de pasada (uno cada 30 minutos). A esto que de repente nos volvemos todos y vemos de pasar el autobús que esperábamos, quedándonos con una cara de bobos que quitaba el sentido. ¿Cómo podíamos estar tan despistados que ni siquiera vimos el bus pasar? Así pues, se nos cortó el gazpachuelo bien tempranito. Decidimos entonces llamar a un taxi para no llegar tarde al trabajo. Esta anécdota nos sigue sirviendo para reirnos un poco de nosotros mismos.
     
    Como nos han dividido en dos grupos para hacer las prácticas, a mi me ha tocado con Luna en la Unidad de Lesionados Medulares. La verdad es que nos trataron muy bien, con Massimo como tutor, tuvimos mucha suerte porque él hablaba español y nos enterábamos de todo. También estaba Daniela, que era un auténtico retrato de Edith Salazar, una de las profesoras de Operación Triunfo. Todos eran muy simpáticos.
    Para almorzar decidimos hacerlo en el hospital, un trozo de pizza y va que chuta. Debíamos darnos prisa para llegar al albergue y recoger el equipaje: empezaba la Mudanza. Para no olvidarnos del día de llegada, volvimos a coger maleta en mano, subir la cuesta y montarnos en el bus con todo el equipaje. Así llegamos a nuestra casa.
     
    Una vez repartidas las habitaciones (2 simples para Astro y para mí y una doble para Luna y Luz) y ponerlo todo patas arriba, fuimos a comprar al Sidis, ya que necesitábamos comida, bebida, sábanas, cacillo, tendedero... Fue bonito compartir este día de ilusión por nuestro nuevo hogar.
    Así fue como llegamos al apartamento.
     
                                                ........................continuará........................
     
    February 15

    Retraso

     
    Estimados cuadernícolas:
    Os informo que los capítulos 5, 6 y 7 de "Cuaderno de una Erasmus" se verán publicados con retraso el próximo lunes debido a un fallo logístico.
    Espero no importunar demasiado a todos los que seguís día a día la novela.
    Disculpad las molestias.
     
     
                                                        .........................Almuloca....................
    February 14

    Capítulo 4

     

    Día 4

    Martes, 14 de Febrero de 2006

    Después del desayuno nos dirigimos al Hospital Monteluce porque teníamos una cita con nuestro coordinador Pierangelo de Dominicis. La verdad, que la primera impresión de este personaje fue un tanto curiosa: un tipo descuidado, algo despistado, con ropa más bien desaliñada y con unas conversaciones algo peculiares. Sinceramente, el hombre se portó bastante bien con nosotros. Nos llevó, después, al otro hospital de la ciudad: el Silvestrini, donde debíamos hacer las prácticas, que para eso estábamos allí, aunque no lo pareciera. El viaje de un hospital a otro fue, también, muy característico: nos subimos los cuatro en un fiat punto del año la pera, con el profesor conduciendo, por esos caminos tan montañosos, cogiendo las curvas cual Fernando Alonso de la vida, con una velocidad que íbamos un poco asustados, dentro de un entorno frondoso, y encima, manteniendo una conversación de no sé de qué tipo. Vamos, reír por no llorar porque el viaje estuvo algo emocionante. Claro está, lo mejor fue los comentarios a posteriori que tuvimos.

    Al bajarnos del coche, después de recomponer nuestro cuerpo entramos al Hospital y allí nos presentamos ante nuestros tutores de prácticas. Fuimos divididos en dos grupos: Luz y Astro por un lado, y Luna y yo por otro. Aquello parecía una fiesta; ciao por aquí, ciao por allá, y nosotros sin entender  nada del idioma, porque os tengo que decir que nos fuimos a Italia a la aventura, sin estudiar ni una pizca de italiano y pensando que aquello era muy fácil. Sí, sí.

     

    Tanta presentación y tanta emoción en la carretera nos dio un hambre que no podíamos aguantar, así que nos fuimos derechos a la cantina de alumnos para comer.

     

    Todavía andábamos tocados moralmente por la casa que vimos ayer, pero estábamos dispuestos a conseguir lo que fuera para poder tener un techo donde dormir. Eso sí, no sabíamos lo que el destino nos depararía este día. En el pomerigio fuimos en busca de otras inmobiliarias para buscar alguna solución. Así que mapa en mano nos dirigimos hacia una calle para encontrar una de esas inmobiliarias. En esa misma calle, antes de llegar al destino, Luz y Luna encontraron un anuncio en la pared. Era un folio arrugado, sucio, con muy mal aspecto, pero que recogieron por si había alguna posibilidad. El anuncio no pintaba mal y ponía lo siguiente:

     

    AFFITASI APPARTAMENTO PER STUDENTI DI 120 m  IN VIA PELLAS (ZONA P. EUROPA) CON 2 BAGNI, 3 CAMERE SINGOLE E DA 1 CAMERA DOPPIA, AMPLIO SOGEIORNO

    RISCALDAMENTO, CONDOMINIO E POSTO MACCHINA INCLUSI

    LIBERA DA SUBITO!

     

    La inmobiliaria, para no variar, no nos daba ninguna solución: ni casa, ni piso, ni apartamento…

     

    Otra vez nos veníamos abajo, sin saber qué hacer, hasta que alguien se acordó de ese papel arrugado que encontramos. Como ponía un número de teléfono de contacto, decidimos llamar, que valientes nosotros, si no sabemos hablar italiano cara a cara, ¿cómo vamos a entendernos por teléfono? Pues nada, allá que llamamos, y no sé cómo lo hicimos, que en cuestión de media hora nos presentamos ante un joven de jersey verde en la puerta de la Universidad para Extranjeros. Éste joven resultó ser Francesco, uno de los inquilinos del piso, y se ofreció para llevarnos en su coche y ver el apartamento, eso sí, acompañado de su inseparable amigo Francesco, Friki para nosotros (ya descubriréis por qué ese apodo). Llegamos a la puerta de la casa y nos enseñó uno por uno los dormitorios, los baños, la cocina… Hablamos de precio, aunque claro, como él no era el dueño, no había mucho qué decir. Esa situación la recuerdo un poco difuminada, no sé si era por la emoción de encontrarnos algo positivo o por no querer hacerme muchas ilusiones que podrían ser destruidas. Recuerdo que cada uno andaba por la casa un poco despistado, sin atreverse a decir nada, solo un simple “parece que está bien”, pero sin dar muestra de conformidad. Con Francesco quedamos en que nos lo pensábamos;  queríamos andar con pies de plomo, vaya que metiéramos la pata: “no, vamos a pensarlo en frío, que ahora acabamos de verla y nos parece genial”. Ahora me acuerdo y me veo en esa situación como unos pardillos, cuajados. ¡¡¡Qué idiotas!!! Esperar a qué, ¿a que cuando nos lo pensáramos nos hubiéramos quedado sin casa? Bueno, justo en el portal nos paramos los cuatro a la vez y en cuestión de segundos nos plantemos si pensarlo o no, y con las mismas subimos de nuevo las escaleras para confirmar nuestra conformidad con el apartamento: “que sí, que nos quedamos con él, ¿cuándo nos mudamos?”. Mañana, esa fue la respuesta.

     

    En el camino al albergue no sabíamos si reír o llorar. Teníamos una casa, pero con un habitante dentro, por eso se plantearon algunas cuestiones como ¿qué tal será el muchacho?, ¿qué costumbres tendrá?... Incertidumbre.

    Con esas, aquella noche dormimos de maravilla porque ya teníamos alojamiento (ujuuuu).

     

                                                      .........................continuará.............................

    February 13

    Capítulo 3

     
    Día 3
    Lunes, 13 de Febrero de 2006
    Día de papeleo. Esto de la beca parecía muy fácil, que sólo era echar los papeles y ya tienes el dinero. Pues no, la burocracia es lo que tiene: que si un documento por aquí, un documento por allá, foto por aquí y carnet po allá. En fin, que teníamos que ir a la Universidad de Perugia para que nos firmaran la documentación. Allí nos encontramos con otros compatriotas que nos confirmaron la leyenda del autobús "no paguéis el billete, que no hace falta, a no ser que te encuentres al revisor dentro". Pues confirmado. Ni una palabra más. Si hay que pagar se paga, pero pagar pa ná es tontería.
     
    Apovechamos la ocasión, y como estábamos cerca de la zona universitaria, nos metimos en una Cantina para comer. Como ya teníamos nuestros carnets universitarios peruginos, nos hicieron el descuento pertinente, así que por 4,50€ comimos como reyes.
     
    Un gran problema se nos avecinaba. El piso. Nosotros, en principio, comenzamos a vivir en el albergue como forma más rápida y barata para subsistir, pero eso no podía alargarse demasiado. Gracias a la falta de ayuda que tuvimos por parte de la delegación española de profesores, desde España no pudimos encontar ninguna residencia ni nigún piso para poder vivir. Así pues, nos vinimos a la aventura, a ver qué encontrábamos. Y aquí empieza la aventura del piso. 
    Visitamos varias inmobiliarias de la zona y dimos con una señora que alquilaba una casa muy cerca del hospital donde debíamos trabajar. Nuestros ánimos se fueron por los suelos cuando vimos aquello. Una casa sombría, oscura, llena de humedades, con 2 dormitorios, un baño, una cocina-comedor-salón, con una mesa y cuatro sillas (menos mal que había una silla para cada uno). Pero eso sí, MOLTO LUMINOSO, MOLTO LUMINOSO; y como dijo Astro, la mujer se pensaría que nos íbamos a sentar en la LUMINOSIDAD. Los ánimos se vinieron abajo al ver las expectativas de viviendas. Tampoco las inmobiliarias nos daban solución. Así que por primera vez nos vimos en la desdicha. Solo nos teníamos los unos a los otros, y menos mal que le echábamos guasa al asunto.
     
    Después de aquello visitamos el Hospital para conocer a la famosa Laura Guardabassi, una coordinadora con la que estuvimos en contacto desde España. Allí aprovechamos para probar el famoso capuccino italiano (el primero y el último para mí), que nos sentó de maravilla después de todo lo vivido.
     
    No era muy tarde, pero aquí, en Italia, anochece muchísimo antes que en nuestro país, así que nos fuimos al albergue con gran desánimo. Menos mal que nos duró poco tiempo.
     
                                                             ...................continuará....................
    February 12

    Capítulo 2

    Día 2
    Domingo, 12 de Febrero de 2006
    Después de descansar lo que pudimos nos levantamos tempranito para ir a desayunar con la Rubia de Marbella. Como no tenemos muchas cosas que hacer hoy, puesto que es domingo y está todo chiuso, hemos decidido ir de ruta turística por el centro de Perugia. No escarmentados de ayer, salimos andando, pero al ver que aquella parte de la ciudad no se parecía mucho al centro, cogimos el bus. Cuál fue nuestra sorpresa que al entrar en el autobús, el chófer no nos quiso cobrar, y nos pasamos todo el camino con el billete de 10€ en la mano sin saber de qué iba la cosa. Pues gracias a otra españolita Erasmus que estaba por allí, supimos de qué iba la cosa, resulta que tienes que comprar el billete en un kiosco, porque aquí en Italia los conductores se encargan solo de conducir, por lo que si no tienes billete vas de gratis en el bus. La verdad es que esta lección la aprendimos muy bien.
     
    El centro de la ciudad nos pareció muy bonito, muy pintoresco, con las calles empedradas, una gran avenida y al final de ésta la Catedral. Para almorzar lo hicimos en plan fácil, al Mc Donals que lo conocemos y sabemos lo que comer. Después de estar todo el día en la calle volvimos al Albergue para descansar porque a tanta emoción y a tanto frío no estábamos acostumbrados.
    El final del día fue una cena penosa con un simple croissant de máquina.
     
                                                               .................continuará................. 
     
    February 11

    Capítulo 1

    Día 1

    Sábado, 11 de Febrero de 2006
    Eran las 10 de la mañana. Me levanto muy tranquila, eso sí, dispuesta a empezar una aventura que no sé qué futuro tendrá. Una vez que acabo de meter los últimos detalles en mi maleta, la consigo cerrar con gran esfuerzo y me voy con toda la familia al aeropuerto. En ese camino interminable, se me vienen a la cabeza sentimientos encontrados: por una lado siento gran alegría y muchísima emoción por hacer algo que nunca había hecho en mi vida; y por otro lado, un sentimiento de culpa por dejar aquí todo y todos los que me rodean.
    Allí llegué yo, con mis maletas y con mis cuatro capas de ropa en mi cuerpo. Pensaba que yo era la última en llegar (lo normal en mí), pero no, la tensión se mascaba en el ambiente: Astro Rey no llegaba, hasta que 45 minutos después aparece muy sonriente por la punta del aeropuerto. Es que el hombre estaba tomando un cafelito. Aunque el perjudicado fue él mismo porque la broma le costó 50€ de sobrepeso en el equipaje. 
     
    Y llegó el momento de las despedidas. Besos por doquier y sin entretenerse demasiado, porque sino no arrancábamos. Las 13:20, sale el avión. Empieza la aventura. Por cierto, que todavía no os he contado de qué se trata. Meses antes de todo esto, conseguimos, tras un gran esfuerzo, una magnífica noticia: la obtención de una Beca Erasmus. ¿Os preguntaréis dónde? Que si Padua, luego Perugia, luego Padua... el finalista es Perugia, en el centro de la maravillosa Italia. ¿Os preguntaréis que para cuánto tiempo? Pues para tres meses nada más y nada menos. ¿Os preguntaréis con quién? Pues ahora mismo hago las presentaciones de los cuatro fantásticos.
    - Luna Menguante: una mujer que lo dá todo.
    - Luz Quebrada: una mujer que va a por todas.
    - Astro Rey: un hombre que deja huella.
    - Alba Radiante: una servidora. Los adjetivos los dejo para que vosotros opinéis.
     
    Pues el vuelo no estuvo mal, si quitamos la experiencia de la comida, que creo recordar que fue un bollo con queso de untar y pimientos del piquillo (sin comentarios) ; y el cambio de hora en el reloj de una pareja de Gibraltar que creyeron que debían hacer. A Roma llegamos a las 16h y las maletas nos esperaba en las cinta transportadora, o eso creíamos, porque estuvimos esperando la maleta de Astro unos treinta minutos, que salió la última de todas todas. Fue ésta la razón por la que perdimos el autobús directo Roma- Perugia. Así todo hubiera sido más fácil.
     
    A falta de autobús bueno es el tren, que nos lo diagan a nosotros. Empezamos el periplo de la llegada.  En el aeropuerto  nos dirigimos al mostrador para comprar un billete que nos llevaría a nuestro destino. Pues así nos montamos en el tren que iba a la estación de Roma, Termini, y de repente, cuando estábamos en el primero de los tres trenes que debíamos coger, se nos acerca el revisor: "investigazione, investigazione". Resulta que nos sentimos timados por primera (y no última) vez, debiendo pagar otro billete porque no habíamos convalidado. CONVALIDAR. Una palabra que nos ha seguido estos tres meses.  Llegamos a Termini, y tras preguntar para informarnos, cogimos el segundo tren, en cuestión de minutos, con las maletas a cuestas y metiéndolas en una una. Así nos metimos en un habitáculo del tren, cerrado herméticamente y con todo el equipaje amontonado. A esto que llega de nuevo el revisor (otro revisor): "L´altre via" (o algo parecido) y nos quedamos los 4 con "cara de gazpachuelo cortao". Menos mal que no tuvimos que pagar nada. Tras dos horas de viaje nos vajamos en Terontola. Que gran recuerdo de ese pueblo. Terontola. Allí tuvimos que trabajar en cadena, porque teníamos 7 minutos para hacer el cambio, contando que debíamos bajar las maletas de un tren, convalidar los billetes, buscar el andén del otro tren, ir hacia él con las maletas, subir las maletas al último tren y montarnos nosotros. Contando también que la puerta del primer tren se atascó, por lo que tuvimos que cambiar de puerta, y que se acopló una muchacha con sus maletas, pa colmo. De repente vemos el tren, "venga, vamos, corre, no, ese tren no es, que va en dirección contraria, ¿a perugia?, sí, po corre, a meter las maletas". Esto resume el momento angustioso del cambio. Pues llegamos al tercer tren, éste más cutre, para bajarnos en Peurgia.
     
    Eran las 22:15 y la estación estaba más sola que la una. No sé por dónde salimos, pero jamás volvimos a usar tal salida. Comienza el peor de los trayectos. Ahora nuestro destino era un Albergue que teníamos reservado. Debido a nuestra ignorancia, preguntamos a un  buen hombre si el albergue quedaba lejos de allí. Según este "buen hombre", solo estaba a 200 metros, señalándonos la calle. Así pues, si supuestamente estábamos tan cerca, decidimos ir andando, con las maletas a cuestas, hacia la Via Cortonese. Via abajo sin fin, con unos 2 grados de temperatura y kilos y kilos en nuestras delicadas manos. Los 200 mtros se convirtieron en kilómetro y medio, y el Albergue que no aparecía por ningún lado. Creo que tardamos hora y media en llegar, hasta que por fin vimos el edificio. Y para colmo del todo, el caminito de entrada era de chinitos. Os podéis imaginar cómo llegaron las ruedas de las maletas. Contado así, la verdad, es que no parece muy duro, pero nosotros que lo sufrimos en carne, nos pareción interminable. Pero así fue nuestra llegada.
     
    Una vez en la habitación, pudimos descansar y relajarnos, y como después de la tormenta siempre llega la calma, nos entró tal ataque de risa recordando todas las trabas sufridas, que no podíamos ni conciliar el sueño. En fin, que así fue como empezó todo. El primer día de nuestra nueva vida.
     
                                                            ....................continuará....................
     
     

    II Aniversario Erasmus

     

    Estimados cuadernícolas:

    Hoy comienza una novela basada en hechos reales, con personajes reales.

    A partir de este día, podéis seguir en este espacio la historia de "Cuatro Erasmus en Italia". Cada día publicaré un capítulo nuevo hasta llegar a los tres meses. Os recomiendo que no os lo perdáis, puede ser muy interesante y divertido.

    Por supuesto, esto va dedicado a los que formaron parte en esta experiencia, celebrando así el II Aniversario Erasmus. Con esto podréis saber lo que realmente escribía en mi cuaderno. Todos los secretos los compartiré con vosotros. Espero que os guste.

    Por cierto, os acordáis, tal día como hoy hace un par de años... ¡qué momentos! Con todo el cariño, de

                                                                                     ................Almuloca............